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domingo, 8 de junio de 2014

"Los niños jugaban a los fusilamientos", por Javier Rodríguez Marcos

"Los niños jugaban a los fusilamientos" es el título de un artículo de Javier Rodríguez Marcos que comienza así:
Moreno Villa, tutor en la Residencia de Estudiantes en tiempos de Lorca y Buñuel, relató en un diario, inédito hasta ahora, el inicio del asedio franquista a Madrid.
Ver:

sábado, 21 de julio de 2012

Memoria del franquismo


Memoria del franquismo, de Ramón Cotarelo.
Sinopsis:
Los casi cuarenta años de franquismo fueron un régimen basado en el genocidio y el terror que convirtió a los españoles de ciudadanos en súbditos amedrentados. Durante la interminable posguerra los vencedores fueron tan inhumanos y crueles que todavía hoy, a más de setenta años del fin de la contienda, se palpa el miedo cuando surge el tema del terror, las «sacas» de presos, los «paseos» organizados por los falangistas, las torturas en las comisarías y cuartelillos, el hambre, el hacinamiento y la muerte en las cárceles, los secuestros de niños para entregarlos a los vencedores, las vejaciones a las mujeres, los fusilamientos al amanecer, los últimos de los cuales en 1975, el año de la muerte del Dictador. Memoria del Franquismo dibuja la memoria de un pasado siniestro que es preciso encarar si queremos convivir. Pero para ello hay que identificar a los responsables de la ignominia, a sus herederos y beneficiarios actuales, encontrar a las víctimas y reparar en la medida de lo posible sus padecimientos.
Ver:
http://www.akal.com/libros/Memoria-del-Franquismo/9788496797536

sábado, 5 de mayo de 2012

Ricardo Limia: "Yo fui un esclavo del franquismo"


Cuando le preguntaban de dónde era, él respondía que de Salvochea, una aldea a tres kilómetros de Riotinto, en Huelva. "Cada vez que lo decía, me pegaban una paliza. Había que llamarla El Campillo, como a ellos les gustaba", recuerda ahora Ricardo Limia a sus 94 años. Esos "ellos" a los que hace referencia son los fascistas de todo pelaje que le arruinaron media vida. Y no sólo por no permitir llamar a su pueblo con el apellido del mítico revolucionario y anarquista Fermín Salvochea que le dio nombre durante los años previos al estallido de la guerra. La toponimia aquí es lo de menos. Ricardo Limia fue un esclavo del franquismo.
Acabada la guerra, el régimen naciente aprovechó la mano de obra esclava para la construcción de una ambiciosa infraestructura destinada a poner en riego más de 50.000 hectáreas en Sevilla y Cádiz. El resultado es lo que aún hoy es el Canal del Bajo Guadalquivir, conocido como el Canal de los Presos. Salidos de campos de concentración como el de Los Merinales, allí trabajaron miles de personas en condiciones extremas de 1940 a 1962, en uno de los mayores empeños represores franquistas. "Cuando la CGT hizo la primera investigación sobre el canal, encontramos a unos 30 supervivientes. Que nos conste, Ricardo es el último que queda vivo, al menos en Sevilla. He dado charlas por todo el país y no he encontrado a más. Desde luego ninguno ha contactado con nosotros", afirma el activista de la CGT Cecilio Gordillo,defensor de la dignificación del campo de Los Merinales.
Ricardo recibe a Público en Dos Hermanas (Sevilla), donde vive junto a su hijo, José Luis, en una casa próxima a Los Merinales. "Tras estallar la guerra, me escondí un año por la sierra de Huelva, junto a otros milicianos. De allí salió un destacamento de mineros de Huelva a la Pañoleta para luchar en el frente. Fue un engaño. Los mataron a todos. Yo me salvé porque iba detrás en una moto", cuenta Ricardo, que a veces vacila y otras se emociona durante el relato. "Todas las noches dormía escondido detrás de un árbol con un ojo abierto. La gente era mucho más mala que ahora", repasa. Tras ser reclutado a la fuerza y descubierto su plan para pasar a la zona republicana, fue condenado a cadena perpetua en 1937, pena conmutada luego por trabajos forzados. A sus 21 años y habiendo sido secretario general de las Juventudes Socialistas Unificadas de Riotinto, era carne de canal.

Huidas y fusilamientos

"Los presos morían de hambre, enfermedades, palizas... No lo podéis imaginar. Como te desviaras una mijita, te castigaban. Más tarde o más temprano, caían sobre ti", recuerda Ricardo. Él era encargado de llevar la contabilidad de la construcción y controlar los carburantes. "Me salvó todo lo que aprendí en Salvochea. Como era una colonia minera controlada por los ingleses, sabía leer y escribir, porque ellos obligaban a aprender a todos los niños", recuerda sabiéndose casi un afortunado. "No tuve que cargar piedras. Si no, no hubiera llegado a los 94 años", reflexiona. "Pero en el campo era uno más. Dormíamos todos en los barracones, en el suelo. Me podían mirar mejor o peor según el día, pero era un preso. Era un esclavo, como todos", recalca.
Ricardi asegura que durante su estancia en el campo se libró por los pelos de una condena a muerte por ayudar a unos presos a escapar. Esquivó el paredón gracias, asegura, a la intercesión de uno de sus jefes, Tomás Valiente. Durante años, cuenta su hijo, se despertó llorando de miedo y de confusión tras unas pesadillas que le recordaban cómo, tras aquel episodio, los guardias lo sacaban por la noche para fusilarlo y luego lo devolvían entre risas al barracón.
Ricardo, que ha sido homenajeado por la Asociación Memoria Histórica y Justicia, tiene ahora ante sí, enmarcada, la declaración del Ministerio de Justicia que declara que fue perseguido por razones políticas. "Cuando la recibí, me emocioné. Pero es tarde. Muchos inocentes que ya no están han tenido que vivir toda la vida siendo tachados de delincuentes", dice.
El único buen recuerdo del campo para Ricardo es que allí conoció a Margarita, que iba a llevar ropa a su hermano. Se casaron tras abandonarlo en 1942 y regresar a Riotinto, donde sacó plaza de jefe de estación. "Me declaré culpable de los robos en los vagones. La gente lo hacía por hambre", recuerda. Lo echaron y se marchó a Sevilla. "Debía presentarme cada día en el cuartel. Un día llegué tarde. Me dieron una paliza", cuenta. Estuvo vigilado hasta 1963. Luego montó una panadería. Y llegó a ser uno de los líderes de este gremio en Dos Hermanas.
(Serrano/Munarriz)
En:
http://www.publico.es/especiales/memoriapublica/358067/ricardo-limia-yo-fui-un-esclavo-del-franquismo

domingo, 23 de enero de 2011

Crueldad en La Puebla de Cazalla

El informe de la segunda fase de exhumación de las fosas comunes del cementerio municipal de La Puebla de Cazalla (Sevilla) revela datos de crueldad y ensañamiento en relación con los fusilamientos de represaliados en la guerra civil: cráneos hundidos a culatazos, lesiones previas a la muerte, brazos rotos o el caso de un muchacho de 17 años con tres tiros en el cráneo.




Más información en:



http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Ensanamiento/Puebla/elpepiespand/20100208elpand_4/Tes

lunes, 20 de diciembre de 2010

Las fosas de Navarra

En Navarra se estima que fueron fusiladas unas 3.400 personas. Hoy no se sabe aún donde fueron enterradas 1.000 de estas víctimas, según los datos que maneja la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra. Este desconocimiento se debe a la ausencia de registros de los fusilamientos, la ocultación de información y la desparición de posibles informantes y testigos. Se da la circunstancia que en algunos casos se conoce la identificación de las víctimas pero no la ubicación, mientras que en otras la localización o ubicación es conocida pero no se han podido identificar a las víctimas. Navarra podría albergar un total de 40 fosas.
Ver:
http://www.noticiasdenavarra.com/2010/01/27/sociedad/navarra/la-comunidad-foral-podria-albergar-40-fosas

martes, 27 de julio de 2010

Los fusilamientos de Totana

El pasado mes noviembre se cumplieron setenta años de los fusilamientos de once jóvenes socialistas en Totana. La Comisión Ejecutiva del PSOE en la localidad acudió al cementerio municipal para recordar, como cada año, a estas víctimas de la represión franquista.

La noticia en:

http://www.murcia.com/totana/noticias/2009/11-02-cumplen-70-fusilamiento-11-jovenes.asp

jueves, 1 de abril de 2010

domingo, 21 de febrero de 2010

Crueldad en La Puebla de Cazalla

El informe de la segunda fase de exhumación de las fosas comunes del cementerio municipal de La Puebla de Cazalla (Sevilla) revela datos de crueldad y ensañamiento en relación con los fusilamientos de represaliados en la guerra civil: cráneos hundidos a culatazos, lesiones previas a la muerte, brazos rotos o el caso de un muchacho de 17 años con tres tiros en el cráneo.

Más información en:

http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Ensanamiento/Puebla/elpepiespand/20100208elpand_4/Tes

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los fusilamientos de Hernani

El proyecto "Hernani 1936-2006", impulsado por el Ayuntamiento de dicha ciudad, por el Gobierno Vasco, por la Diputación Foral de Guipuzkoa y por la Universidad del País Vasco pretendía recuperar la memoria y dignidad de las personas muertas a manos de las fuerzas sublevadas en el año 1936. En Hernani se asesinaron a unas doscientas personas, olvidadas durante la dictadura franquista. Al llegar la democracia se les ha recordado pero de forma intermitente.
Fruto de ese proyecto, entre otros, es el libro, El otoño de 1936 en Guipúzcoa. Los fusilamientos de Hernani, de Mikel Aizpuru, Jesús Mari Gómez, y Jon Odriozola.
Ver:
http://www.foroporlamemoria.info/noticia.php?id_noticia=6985