domingo, 20 de septiembre de 2009

Informe sobre la represión franquista. Estado de la Cuestión

El historiador Francisco Espinosa Maestre redactó un informe a petición de la dirección jurídica dentro de las Diligencias Previas 399/2006-E que se seguían en el Juzgado Central de Instrucción número 5. Su objetivo era proporcionar un resumen general del estado actual de los estudios e investigaciones sobre la represión franquista.
Es un informe harto interesante, no muy extenso, y que se puede consultar en el siguiente enlace:
http://www.memorialibertaria.org/IMG/pdf/Informe_para_la_denuncia_a_la_Audiencia_Nacional.pdf
Se incluyen los primeros párrafos porque, creemos, que son muy significativos:
En el informe se incluyen datos e información sobre la represión republicana pero, como dice el autor del mismo:
"Para la investigación y para los familiares existe una diferencia fundamental entre ambas: recién acabada la guerra civil el Fiscal General del Estado abrió una espectacular y minuciosa investigación de carácter judicial a escala nacional, denominada Causa General, que analizó lo ocurrido en cada localidad (desde febrero del 36 –a veces desde octubre de 1934– hasta la fecha de ocupación) y documentó lo ocurrido a cada una de las víctimas del llamado terror rojo. Este proceso, que llevó varios años y en el que colaboraron diferentes instancias administrativas, dio lugar a un importante fondo documental de más de mil quinientos legajos conservados actualmente en la Sección de Fondos Contemporáneos del Archivo Histórico Nacional.
En su momento tuvo cuatro finalidades: informativa, represiva, reparadora y legitimadora, que no requieren mucha explicación, ya que aparte del objetivo principal
de saber qué había pasado, la información se utilizó para profundizar más en la represión, para compensar a las víctimas y, en última instancia, para socavar la memoria de la República y justificar el golpe militar y la dictadura. Entre sus competencias, por ejemplo, estaba la de informar si el fallecimiento había sido inscrito en el Registro Civil y promover la inscripción en caso de que no fuera así. Lo cierto es que ni los familiares ni los investigadores han tenido nunca problema alguno en documentar esta represión. El problema es la otra."