lunes, 25 de mayo de 2009

Nuevo testimonio sobre el trabajo infantil en la Revolución Industrial

Regresamos a la Inglaterra de la Revolución Industrial para comprobar, con otro testimonio, cómo era la situación de los niños trabajadores:

"Trabajo en el pozo de Gawber. No es muy cansado, pero trabajo sin luz y paso miedo. Voy a las cuatro y a veces a las tres y media de la mañana, y salgo a las cinco y media de la tarde. No me duermo nunca. A veces canto cuando hay luz, pero no en la oscuridad, entonces no me atrevo a cantar. No me gusta estar en el pozo. Estoy medio dormida a veces cuando voy por la mañana. Voy a escuela los domingos y aprendo a leer. (...) Me enseñan a rezar (...) He oído hablar de Jesucristo muchas veces. No sé por qué vino a la tierra y no sé por qué murió, pero sé que descansaba su cabeza sobre piedras. Prefiero, de lejos, ir a la escuela que estar en la mina."

Se trata de un fragmento de las declaraciones de la niña Sarah Gooder, que tenía ocho años. Estas declaraciones se recogieron en la Comisión Ashley, encargada del estudio de la situación de las minas en el año 1842.