sábado, 12 de enero de 2013

Licinio Ávila Illana


Licinio Ávila Illana nació en Calera y Chozas (Toledo) en el año 1879. Estudió para ser practicante y se licenció en 1900, aunque, posteriormente, en mayo de 1902, lo hizo como odontólogo. Ejerció como dentista en Guadalupe (Cáceres) hasta que se estableció en Ávila en el año 1908, donde comenzó a ejercer también, desplazándose, una vez a la semana, a Arévalo para pasar allí consulta. Licinio Ávila fue un personaje importante en la atención social en Ávila durante los años veinte y treinta. Durante veinticinco años fue dentista gratuito de la Beneficencia Provincial y Municipal de Ávila. En 1924 fue nombrado subinspector del Retiro Obrero de la provincia de Ávila y vocal de la Comisión Paritaria del Instituto Nacional de Previsión. En el año 1933 adquirió por concurso público el cargo de dentista de los establecimientos provinciales de la Beneficencia.
Entró en el PSOE en el año 1909 como afiliado directo del Comité Central. Ávila Illana se implicó en la fundación de la Agrupación Socialista abulense en el año 1911 pero decidió no participar en cargos de responsabilidad. Entre enero de 1918 y abril de 1922 fue concejal del Ayuntamiento de Ávila, aunque durante un período intermedio estuvo suspendido en sus funciones. Participó en diversos Congresos del partido y, al parecer, entabló una amistad personal con Julián Besteiro. En el año 1921 se dio de baja en la Agrupación por desavenencias con sus responsables, aunque, unos años después, reingresó en la misma. Cuando llegó la Segunda República se apartó de la vida política activa. Al triunfar el golpe de Estado en Ávila, la policía fue a buscarlo a su casa el día 20 de julio pero no lo encontró. Al día siguiente se presentó voluntariamente en la Comisaría, siendo puesto en libertad. El día 23 fue detenido de nuevo, permaneciendo en la cárcel hasta el 8 de agosto. Finalmente, el día 31 de agosto, tras el bombardeo republicano del circo Maravillas, en el cual fallecieron tres personas, se produjo una manifestación de repulsa donde se exigió a las autoridades la entrega de treinta detenidos (diez por cada una de las víctimas del bombardeo), por lo que fue entregado para su fusilamiento. El 1 de septiembre de 1936 apareció su cadáver en las inmediaciones del cementerio de Ávila.

Ver: