sábado, 5 de julio de 2014

Acercamiento al conocimiento de la represión en Zamora en la guerra civil

El golpe militar del 18 de julio de 1936 triunfó sin grandes dificultades en Zamora capital y en la provincia, aunque hay que reseñar la resistencia de los trabajadores del ferrocarril. La capital de provincia y la ciudad de Toro se llenaron con rapidez de detenidos y se puso en marcha la máquina represora: torturas, palizas, mutilaciones y violaciones de prisioneras. La represión, como en otros lugares, tenía claros objetivos: socialistas, sindicalistas, republicanos, autoridades y funcionarios de la República, maestros, etc.. Los historiadores que se han dedicado a estudiar la represión en esta provincia calculan que fueron asesinadas unas 1.330 personas. Se sabe que entre el 31 de julio de 1936 y el 15 de enero de 1937 fueron enterrados 875 cuerpos en el cementerio zamorano de San Atilano.
Ver:
Paul Preston, El holocausto español, Barcelona, 2011, páginas 285 y 286. (este el trabajo del que nos hemos basado para el artículo).
Cándido Ruiz González y Juan Andrés Blanco Rodríguez, “La represión en la provincia de Zamora durante la guerra civil y el franquismo”, en Berzal de la Rosa (coord.), Testimonio de voces olvidadas II, páginas 244-252 y 255-285.
Pilar de la Granja Fernández, Represión durante la guerra civil y la posguerra en la provincia de Zamora, Zamora, 2002.
Ángel Espías Bermúdez, “Memorias, año 1936. Hechos acaecidos en Zamora y provincia”, en Ebre, 38. Revista Internacional de la Guerra Civil, nº 2 (2003), páginas 62-84.

Adoración Martín Barrio, Mª de los Ángeles Sampedro Talabán y Mª Jesús Velasco Marcos, “Dos formas de violencia durante la guerra civil. La represión en Salamanca y la resistencia armada en Zamora”, en Julio Aróstegui (coord.) Historia y Memoria de la Guerra Civil, Valladolid, 1988, II, páginas 423-437.