jueves, 7 de febrero de 2013

El sitio y el Camino de la Vida en Leningrado


El sitio de Leningrado por las tropas alemanas y finlandesas duró casi novecientos días, desde el 8 de septiembre de 1941 hasta el 27 de enero de 1944. En esa zona también colaboraron las tropas de la División Azul. Ha sido uno de los sitios más largos y duros de la historia bélica del mundo. La población no podía casi abastecerse y padeció constantes bombardeos aéreos y de la artillería. Hilter quería borrar del mapa esta ciudad, como lo prueba el documento C-124 de la Cancillería del Reich. Pero el tesón de los rusos fue impresionante, quizás porque no había otra alternativa. Eran conscientes del destino que les esperaba si se rendían.
Sobre este sitio se puede leer el libro escrito por la malograda escritora Montserrat Roig,La aguja dorada. La escritora catalana pasó unos meses del año 1980 en Leningrado entrevistando a supervivientes del sitio y recopilando información. También, podemos consultar el libro del historiador inglés Michael Jones, El sitio de Leningrado, con información nueva posterior, gracias a que se han desclasificado muchos documentos. En este libro podremos leer los casos de canibalismo que se dieron, habida cuenta de la desesperación provocada por el sitio. El canibalismo siempre fue negado por las autoridades soviéticas.
La única vía de abastecimiento fue el Camino de la Vida. Esta ruta permitió que llegaran víveres y que se pudiera evacuar a parte de la población. La vía se creó en el invierno de 1941 a través de las aguas heladas del lago Ladoga. El Camino recibía fuego enemigo y era muy peligroso no sólo por el fuego en sí sino porque era muy fácil que un ataque artillero fundiera el hielo y provocara el hundimiento de vehículos y personas. En febrero de 1943 las tropas soviéticas consiguieron avanzar y ese hecho permitió que se construyera una vía férrea para mejorar el abastecimiento de la ciudad.
En la actualidad, el Camino de la Vida es una ruta con monumentos, museos y memoriales. Flor de la Vida es uno de los principales memoriales; incluye grabadas en placas de bronce las ocho páginas del diario de Tania Sávicheva, una adolescente rusa, símbolo del asedio. También, destaca el denominado Círculo Roto, una escultura conmemorativa, o el Diorama, un museo sobre el sitio y el camino. En lo que hoy es San Petersburgo se levanta el Monumento a los Heroicos Defensores de Leningrado. Pero, sin lugar a dudas, el lugar más importante es el Cementerio de Piskarióvskoye, quizás el más grande del mundo y que alberga los restos de medio millón de personas, víctimas del sitio.
(Este texto se basa en el artículo de Francesc Fabrés, “El camino de la vida” en el coleccionable de “Ciudades con Historia”, “San Petersburgo” de la revista “La Aventura de la Historia, agosto de 2011)