jueves, 9 de febrero de 2012

Algunas nociones sobre la historia del mutualismo en Cataluña

Por mutualismo se entiende el sistema de asociación voluntaria de los afectados por unos mismos intereses o riesgos, constituidos en mutualidades o en sociedades de socorros mutuos. Las mutuas se encuentran en el origen de los sistemas contemporáneos de seguridad social. En la mutua la parte aseguradora es la colectividad y cada mutualista contribuye de forma proporcional mediante cuotas fijas o variables. Históricamente, las mutuas han sido muy importantes hasta la extensión del estado del bienestar y el desarrollo de las compañías de seguros con fines de lucro. El mutualismo surgió con fuerza en el siglo XIX, en relación con la Revolución Industrial y con conexiones con el propio movimiento obrero pero su origen debe encontrarse en los gremios, cofradías y montes de piedad.
En Catalunya destacará la creación del Monte de Piedad de Nostra Senyora de l’Esperança de Barcelona en el siglo XVIII. En el siglo siguiente se funda la Caixa de Estalvis i Mont de Pietat de Barcelona y la homónima en Valencia.
Los obreros de la primera época de la industrialización catalana unieron a sus reivindicaciones laborales y el reconocimiento del derecho de asociación, las de prestación mutual. La Ley de Asociaciones del gobierno liberal de 1887 someterá las mutualidades a su régimen. En 1896 se funda la Unió i Defensa de Monts de Pietat, convertida en 1919 en la Federació de Societats de Socors Mutus de la Provincia de Barcelona. Esta federación tendrá una gran actividad en los años siguientes. A principios de siglo en Catalunya, el volumen e importancia de las sociedades de las mutualidades era comparable al que tenían países industrializados como Inglaterra, Francia o Bélgica.
Durante las tres primeras décadas de la centuria el movimiento mutualista se organizó en el nivel estatal. En 1922 había más de 5.000 sociedades de socorros mutuos en toda España, de las cuales 800 estaban radicadas en Barcelona con unos 240. 000 asociados.
El mutualismo decayó en la guerra y en la posguerra, especialmente por el dirigismo estatal en relación con la creación de la legislación e instituciones relacionadas con los rudimentos del estado del bienestar.