martes, 3 de agosto de 2010

El conflicto político en Estados Unidos después de la abolición de la esclavitud

Una vez abolida la esclavitud en los Estados Unidos la situación de la población negra no mejoró sustancialmente. Lincoln había creado la Oficina de Liberados, dedicada a integrar a los antiguos esclavos a la vida civil y estuvo trabajando, con desigual éxito durante unos diecisiete años pero, por otro lado, se tomaron medidas políticas que mermaban sus derechos. Así, el presidente Johnson permitió que los estados sureños promulgasen los conocidos como "códigos negros" o "black codes", que no reconocían derechos políticos a los que habían sido esclavos. Andrew Johnson era un político del Sur pero que había optado por respetar la Unión lo que le valió ser elegido vicepresidente en el año 1864. Al año siguiente sustituyó a Lincoln cuando fue asesinado. Fue muy tolerante, como vemos, con los sudistas. Su proyecto político iba más encaminado a la rápida integración de los estados del Sur a la Unión y no a los intereses del Partido Republicano ni a los de la igualdad racial. Una de las medidas más claras fue una amnistía general.

La desaparición de la esclavitud resultaba, curiosamente, favorable a los intereses de los estados sureños en la balanza del poder en el reparto del poder en el Congreso, al desaparecer la vieja regla de los tres quintos. Uno de los compromisos a los que habían llegado el Norte y el Sur en la Constitución de 1787 era el relacionado con los esclavos y la representación política. Se llegó a un acuerdo, después de intensos debates y la amenaza de los estados sureños de retirarse, que consistía en que para la distribución de los puestos, cinco esclavos tendrían el mismo valor que tres hombres libres. Ahora esta regla ya no valía porque no había esclavos, tuvieran derecho o no al voto.

Los republicanos del Norte veían peligrar su victoria con esta nueva proporción, con la alianza de los sudistas y de los demócratas del Norte, además de tener que tolerar a un presidente nada favorable a sus intereses. Ahora no se podía perder el poder en el Congreso.

En diciembre de 1865, cuando el Congreso volvió a reunirse, estalló la tormenta política. No se reconoció a los gobiernos creados por Johnson en el Sur, y la ciudadanía fue hecha extensiva a todos los negros en el año 1866, los códigos negros fueron declarados ilegales y se ampliaron los derechos de la Oficina de Libertos, aunque se decidió que el sur sólo podía calcular su representación contabilizando a los negros en el caso efectivo de que tuvieran el derecho al voto. Los vetos del presidente fueron derrotados. Pero el conflicto político continuó.