jueves, 24 de junio de 2010

Kurdos. Tercera parte

Los kurdos de Irak intentaron aprovechar el largo conflicto de este país con Irán para avanzar en sus derechos, pero Sadam Hussein acabó derrotándolos usando gas contra ellos. Al terminar el conflicto, los líderes kurdos fueron arrestados, torturados, y asesinados. La resistencia kurda reapareció con la Guerra del Golfo pero, de nuevo la represión fue brutal. Al terminar esta contienda, Irak tuvo que aceptar la declaración de las Naciones Unidas, que establecía la zona norte como una especie de refugio seguro para los kurdos, de manera que ningún soldado iraquí podía, al norte del paralelo 36º, entrar en la zona, ya que la aviación de la OTAN, estacionada en Turquía tenía órdenes de intervenir. Fue la primera vez que se consiguió una autonomía efectiva para los kurdos, a pesar de las fuertes reticencias del régimen de Bagdad. En 1992 hubo elecciones para formar un parlamento. También hubo elecciones presidenciales, ganadas por Dzalaa Tabani del Partido Demócrata Kurdo, uno de las fuerzas políticas principales de los kurdos de la zona, junto con la Unión Patriótica Kurda. Todas estas elecciones no fueron reconocidas por Irak.

El principal problema de este refugio o autonomía ha sido el económico, ya que sufrió las consecuencias del embargo que la comunidad internacional impuso a Irak. Además, entre los partidos políticos kurdos las relaciones nunca fueron buenas. Sadam Hussein sacó partido de estos conflictos, y en agosto de 1995 impuso su autoridad aliándose con el Partido Demócrata frente a la Unión Patriótica, que tenía, a su vez, el apoyo iraní.