sábado, 26 de junio de 2010

La guerra química contra los kurdos

La represión que ejerció Sadam Hussein sobre los kurdos supone uno de los crímenes más terribles del final del siglo XX. El ejército irakí se dedicó a partir de 1988 a destruir de forma sistemática pueblos y ciudades de los kurdos, provocando que la población tuviera que desplazarse. Además, se bombardeó con armas químicas las zonas que más se habían distinguido en la revuelta kurda. Tras la Guerra del Golfo se descubrió una documentación que permite conocer lo que fue la llamada "Ofensiva Anfal". Se destruyeron más de cuatro mil localidades de distinto tamaño, desde pequeñas aldeas a ciudades como Kala Diza que, en la época, llegó a tener 70.000 habitantes, aproximadamente. Otros estudios destacan que unos doscientos pueblos fueron atacados con gas. Se calcula que el 10% de la población kurda de Irak estuvo expuesta a distintos agentes químicos. Los kurdos hablan de 180.000 muertos o desaparecidos.