viernes, 30 de marzo de 2012

Algunas notas sobre Bergen-Belsen


El campo de Bergen-Belsen se levantó en el centro de Alemania, a 65 kilómetros de Hannover. En 1941 se puso bajo la administración directa de las SS. Pasó de ser un campo de prisioneros de guerra a un campo de concentración. A partir del verano de 1944 comenzó a ser empleado como campo de tránsito de judíos de diversos países ocupados.
En principio, se pensó para unos 10.000 prisioneros pero en 1944 solía haber una media de 15.000 personas internadas. Cuando comenzó a ceder el frente de guerra en Polonia, muchos de los prisioneros que estaban en campos en aquel país fueron a parar a Bergen-Belsen; se llegó a una población de 50.000 presos. En abril de 1945, ya muy cerca del final de la guerra y del horror, se abrió un segundo campo ante la avalancha de prisioneros que llegaban del este. En aquellos momentos finales, la muerte se cebó entre estos prisioneros porque estaban en unas condiciones físicas lamentables, producidas por el traslado en mitad del frío de Centroeuropa y por el maltrato que recibieron.
En Bergen-Belsen no hubo cámaras de gas ni incineraciones pero eso no fue obstáculo para que se convirtiera en un campo de muerte. Fallecieron unas 37.000 personas por hambre, enfermedades, por agotamiento por el trabajo y por el maltrato. Una enferma Ana Frank murió en este campo.
El campo de Bergen-Belsen fue el primero que liberaron los ejércitos aliados occidentales. Cuando llegaron los británicos encontraron, por primera vez, el horror del holocausto nazi: cadáveres amontonados en fosas sin cubrir porque no había dado tiempo a hacerlo. El ejército británico obligó a los vecinos de los alrededores a visitar el campo para que pudieran ver el horror cometido por los nazis. Las fosas fueron cubiertas en mayo por soldados alemanes y miembros de las SS. Se decidió quemar todo el recinto para evitar enfermedades y epidemias. El último comandante del campo, Joseph Kramer, fue capturado, juzgado y ahorcado.
(Nos hemos basado en un texto de la historiadora Elena Hernández Sandoica sobre los campos de concentración nazis en el número 227 de la revista “Historia 16”)