lunes, 19 de marzo de 2012

La prisión de Zamora

La prisión de Zamora fue la cárcel que estipulaba el Concordato para que pudieran ser encarcelados, en especiales dondiciones, los eclesiásticos que fueran condenados por la justicia. El Concordato especificaba que los sacerdotes no podían ser juzgados por la justicia ordinaria española y que tenían que ser recluidos en un lugar apropiado. El gobierno español decidió habilitar, por tanto, una parte de la cárcel de Zamora para cumplir lo acordado.
Al principio fue una cárcel casi desierta pero cuando una parte de la Iglesia de base comenzó a desvincularse del franquismo y apoyar a los obreros y a la oposición antifranquista la población reclusa eclesiástica creció, especialmente a finales de los años sesenta y durante la primera parte de la década siguiente.